Wednesday, May 24, 2006

métanse al blog de óscar

Este es el nuevo blog de Óscar Ramírez:

post-pluma.blogspot.com

dicen que está chido.

basta de codornices!

Ya déjame en paz!!!!

Ok ya me voy!!

Thursday, May 11, 2006

El Tigre que Comía Tomates

Hace algunos días asesiné a un conejo. No quise hacerlo; él me obligó. Me había dicho que si tomaba su oreja derecha con mi mano derecha algo increíble pasaría. Así lo hice, pero no pasó nada. Enojado, estrellé al conejo en la pared. Obviamente murió.

Ayer en la mañana, mientras tomaba una limonada de piña bajo mi cama, vi que unos ojos rojos me observaban en la oscuridad. Me asomé por la ventana, y vi que el conejo que yo había matado movía su pata delantera derecha como diciéndome adiós y con su pata delantera izquierda me hacía una seña obscena.

Salí y le dije "oye conejo, tú estás muerto, no puedes estar aquí porque tú estás muerto y los fantasmas no existen". Se quedó mirándome durante tres largos segundos, pensativo, y me dijo "tienes absolutamente casi nada de toda la razón". Y desapareció. En donde estuvo parado dejó la cuchara con la que había estado comiendo sopa de fideos.

Regresé bajo mi cama a terminar mi limonada de piña y me di cuenta de que ya no tenía limonada de piña, así que bajé a la cocina a servirme más. Encontré la cocina hecha un asco; estaba toda sucia y había en la estufa una olla en la cual alguien había hecho una sopa de fideos muy rica. Me asomé a la olla para ver si quedaba sopa y ya no había. Me pregunté quien se la había terminado y estaba todavía más intrigado por quién la había hecho, puesto que vivo sólo y no había nadie más que yo y el conejo que estaba enterrado afuera.

En ese preciso momento, no antes, sino después, apareció de nuevo el conejo, llevando un plato de sopa vacío. Me imaginé que era él quien había hecho la sopa, y como tenía mucha hambre, le pedí que hiciera más para mí. Me miró durante 2 largos minutos antes de contestar "no, no puedo hacer sopa para ti, sólo para mí, porque tu me mataste y estoy muerto, y los fantasmas no exiten, así que estás condenado a morirte de hambre, jajajaja".
Intenté todo. Le rogué, lloré, pataleé, lo golpeé e incluso lo maté de nuevo, pero todo fue en vano. Intenté chantajearlo. "Si haces sopa para mí, te daré un chocolate en forma de conejito de Pascua", le dije. El conejo se quedó viéndome durante 3 largas horas y finalmente me dijo "ok", y se puso a hacer la sopa de fideos.

Cuando terminé de comer la sopa, le dije al conejo que ahora se pusiera a comer él, pues tengo una curiosa obsesión y me gusta fotografiar a la gente cuando está comiendo, para luego coleccionar esas fotografías en un sótano oscuro debajo de mi casa, en el que también guardo una botella de agua sólo para emergencias.
El conejo se puso a comer y yo le tomé muchas fotos compulsivamente, mientras tocaba el violín.

Cuando el conejo terminó de comer, le dije "te invito a vivir a mi casa, puedes dormir en el sótano con la botella de agua sólo para emergencias y con mi colección obsesiva de fotos". El conejo aceptó porque hacía dos días lo habían corrido de su casa porque se había muerto y porque no había pagado la renta y me lo agradeció llorando y asegurándome que me iba a cocinar sopa todos los días.

Ya que el conejo estaba instalado en el sótano con la botella de agua sólo para emergencias y mi colección obsesiva de fotos, le dije que iba a salir un rato y que no tardaba en volver; que él podía descansar y comerse el chocolate en forma de conejo de pascua que yo le había dado. Cuando salí de la casa, llevaba toda mi ropa y mis artículos personales de valor guardados en una maleta. Cerré la puerta con llave y puse en la entrada un letrero de "se vende". Decidí que el conejo se quedara ahí para siempre y que molestara a las personas que compraran la casa y yo me compré un departamento, en el cual vivo ahora.

El conejo se quedó totalmente sólo en mi casa, porque me llevé también la botella de agua sólo para emergencias y mi colección obsesiva de fotos.
Nunca volví a ver al conejo.

Friday, May 05, 2006

Libertad

Hoy tuve que ir al TEC a presentar un examen de matemáticas. Jaja, remediales. Fue horrible.

Entré al salón y todas las luces estaban apagadas. Bueno, sólo una estaba prendida: la luz que estaba encima del escritorio de la maestra. Pude ver a la mujer sentada frente a éste y cuando me vio entrar soltó una carcajada malvada. A lo lejos escuché un trueno y el aullido de un lobo.
Pude observar bajo la tenue luz que alumbraba a todo el salón que la mayoría de mis compañeros de clase ya se hallaban prisioneros en sus jaulas. Faltaban algunos cuantos que pronto caerían en la trampa de la malvada mujer que nos quería torturar para que le dijéramos lo que sabíamos.
Afortunadamente, yo sabía de antemano que me enfrentaría a tal tortura e iba convenientemente preparado. Resistí durante dos horas, en el transcurso de las cuales intenté engañar a la tipa, sin llegar a resultado alguno. Bueno, no logré engañarla, pero conseguí no revelar la información que poseía.
Mientras pasaban estas dos horas, vi como mis compañeros de tortura eran liberados a medida que revelaban su información. De nada sirvieron mis súplicas y el alentarlos a resistir conmigo.
La torturadora, que es medio bruja, al término de este lapso de tiempo, empezó a echar espuma por la boca y a crecer desmesuradamente hasta que llegó a tocar el techo. Una cola larga y ancha empezó a salir por su lado posterior y sacó unas garras más filosas y duras que el hierro. Pronto tomó un tono de piel verduzco y la espuma que salía por su boca se convirtió en fuego y humo. La vieja maldita se había transformado en un dragón.
Yo observé con gran interés la metamorfosis de la señora, y pensé rápidamente en una solución antes de que me atacase. Decidí que su problema se debía al bochornoso calor al que estaba sometida y cuando terminó su mutación le dije en el tono más amable que pude que la invitaba a comer una paleta helada de limón. Las comisuras de su horrible hocico se curvaron en lo que pretendía ser una sonrisa de "al fin alguien me comprende" y la mujer dragón aceptó. Le dije que convendría que se transformara de nuevo en persona, para evitar asustar a los pobres estudiantes del TEC, que ya tenían suficiente con tener que estar estudiando para los finales. Esperé a que mutara de nuevo y cuando lo hizo, salimos de la sala de torturas. Respiré el aire fresco y me prometí no volver nunca a ese horrible lugar, ni voluntariamente ni en contra d emi voluntad. Antes de volver, preferiría el suicidio.
En fin, llevé a la de-nuevo-soy-una-maestra-normal-sin-nada-de-extraordinario a comprar una paleta helada. Dejé que ella pagara el importe, como castigo a las dos horas intensas de tortura a las que había sido sometido y antes de que ella pudiera decirme o hacerme algo más, huí del lugar.
En realidad creo que mi recompensa será buena después de haber resistido a semejante tortura. Pienso que ahora podré dormir en paz. Al menos, durante un buen tiempo.

Por ahora, seré libre como la lluvia.

Tuesday, May 02, 2006

Un Conejo Cualquiera (bis)

Me propongo explicar el significado del nombre de mi blog.
Siempre he sido un buen seguidor del surrealismo y dentro del surrealismo, lo mejor es lo real.
Un Conejo Cualquiera es un lugar en donde mis pensamientos más surrealistas vendrán al mundo, y es ahí donde se quedarán antes de atacar a la humanidad.
No pretendo, como pueda pensar cierta gente, escribir para ser leído. Este blog tiene como propósito el alejar de mí el stress que produce mi agitada vida y tiene el único fin de relajarme.
Por tal motivo, nunca escribiré aquí cosas que tengan sentido -fuera de esta ocasión-, ni publicaré aquí ninguno de mis escritos, serios o no serios, que intentan ser un cuento o una novela.
Este blog está dedicado al ocio y a mi relajación, así como, espero, la diversión de quienes me lean.
Por cierto, hoy intenté empezar a estudiar para mis exámenes finales. Casi lo logro. Estoy seguro que mañana tendré éxito.
Creo que por hoy no hay nada más que agregar. Por lo menos, nada coherente. Y antes que mi mente empiece a escupir sus sandeces, me voy a hacer cosas más productivas, como escuchar música y estar en el messenger.

Monday, May 01, 2006

Un Conejo Cualquiera

Estoy en el trabajo y realmente no tengo nada qué hacer.
Son las 18:44, faltan 16 minutos para que me largue de aquí.
Me duele la cabeza, mi comida de hoy consistió en rancheritos y agua y ya terminé lo que tenía que hacer el día de hoy.
Ya chequé mi mail, ya mandé mensajitos por el celular.
Pero lo peor de todo es que estoy yo solo porque por alguna extraña razón, soy el último en salir el día de hoy y eso realmente no tira.
Además, tengo que llegar a mi casa a hacer los trabajos de redacción avanzada que son para mañana y ponerme a estudiar, que estoy por comenzar finales y tengo que estudiar mucho si quiero pasar las materias.
Quisiera que lo único que tuviera que hacer fuera sentarme a leer. Tengo cerca de 4 libros empezados:
Tierra de los Hombres, de Saint-Exupery
La Cantante Calva, de Ionesco
Siddharta, de Herman Hesse (este libro es un completo asco, lo empecé a leer en enero)
y ya.
Bueno, son tres. No dije exactamente cuatro libros, dije cerca, y el tres se acerca al cuatro bastante no?
Ya son las 18:51, llevo escribiendo 7 minutos. Falta mucho para irme. Y todavía me duele la cabeza.
Lo único divertido de mi lugar es que veo pasar a todo mundo. No conozco a todo mundo y eso realmente no tira.

Un conejo cualquiera cruzaba la calle del parque hacia mi casa. Casualmente yo estaba sentado en la banqueta y lo vi acercarse hacia mí.
Cuando llegó a donde yo estaba sentado, me dijo, "hola, si consigues tomar mi oreja derecha en tu mano derecha, te transportaré hacia un mundo mágico en el que no tendrás que sufrir".
Atraído por la idea que el conejo me vendía, tomé con mi mano derecha su oreja derecha y esperé. Vi con frustración que no pasaba nada y enojado, hice girar tres veces al conejo antes de lanzarlo con fuerza hacia la pared, en donde se estrelló y su cráneo se hizo pedazos. Muy contento con el resultado, limpié el desorden que el conejo había dejado y dibujé su silueta en la pared, para que cada vez que yo la viera, pudiera recordar ese momento tan feliz y aliviase un poco mis penas.

Ya son las 18:57, en tres minutos me largo de Hispanic. Coño, mañana entro a las 7:00... Me tendré que levantar muy temprano... No me puedo desvelar mucho, pero como tengo que hacer las tareas de redacción avanzada, me dormiré tarde y sufriré mañana al despertarme.
18:58... Dos minutos. Ya empecé a cerrar todos los programas de búsqueda.
En fin, este es mi primer post.
Espero que te guste Po.